Polonia

ANÁLISIS DEL DISCURSO Y ESTRATEGIAS DE COMUNICACIÓN EN HABLANTES NATIVOS DE LENGUAS ESLAVAS EN EL CINE ESPAÑOL (1943-2017).
EQP/VRT (IC Estocolmo) – PDF
Keywords: análisis del discurso, estudios culturales, cine, interlengua, xenografías

Esta comunicación toma como base fundamental la tesis doctoral de María Luisa Coronado González: Las lenguas extranjeras y sus hablantes nativos en el cine español (1929-1960) (Universidad Autónoma de Madrid, 2015)


Estrategias de comunicación: xxxxxxxxx

1. Introducción. Cine sonoro. Debate sobre la fonética.

En 1929 se produjo la primera película sonora en español hecha en España 1.
1959 es la frontera que separa el “cine clásico” español [Minuto 1:20 de El hombre que viajaba despacito (Joaquín Romero Marchent, 1957). Turista inglesa en un tren español antes del desarrollismo.]

En las películas de la Europa occidental de esta época, existe también una atracción por ciertos acentos, en especial un vago acento llamado eslavo, raramente atribuible a alguna lengua eslava en particular, que representaba a la Europa multilingüe además de representar a la otra Europa, la Europa del Este 2. Por ejemplo, el acento del actor polaco Jon Kiepura era claramente detectable pero neutro, lo que le permitió trabajar haciendo papeles de francés en películas italianas y estadounidenses de polaco en películas austriacas, de italiano en películas británicas y alemanas, etc. Este uso de un vago acento extranjero, imposible de adscribir a una determinada lengua, sigue siendo muy común hoy en día. 3

Forma de superar la barrera lingüística del cine sonoro que viene practicándose en países como Rusia, Polonia y los países bálticos. Se trata de la voiceover translation, es decir, la traducción mediante una voz en off o voz superpuesta, que consiste en la lectura casi simultánea –generalmente con unos segundos de retraso respecto del original- de la traducción por un solo locutor, permitiendo que la banda sonora original se mantenga en un segundo plano perceptible y a veces inteligible. Al menos hasta 2007, en Polonia, por ejemplo, se doblaba solamente un pequeño porcentaje de las producciones que llegaban a los cines o a la televisión, fundamentalmente las series y películas infantiles, prefiriéndose el uso de la voz superpuesta, mientras que los subtítulos son una opción todavía poco utilizada aunque en alza (Jodłowska 2007: 27 y 42).

2. El eslavo como acento indefinido

El acento indefinido resulta enormemente práctico: por un lado, puede mantener al personaje en una identidad solamente definida mediante su extranjería y no mediante su nacionalidad, y esto podía resultar especialmente interesante para evitar fricciones diplomáticas con otros países; por otro, permitía que más actores, tanto nacionales como extranjeros, pudieran representar toda clase de personajes extranjeros. Así, por ejemplo, el estadounidense Frank Latimore podía hacer de holandés y Paola Barbara de italiana o de belga. Este tipo de acento permitió también dotar de caracterización lingüística, sin disonancias, a personajes cuya L1 no era muy conocida en España, tales como el checo Jan Matiz o el polaco Lodiwick580, siguiendo la tradición de la representación del acento eslavo en el cine europeo occidental de la época.

Habla de monstruos eslava – Polsovia

El humorista José Mota encarna a Jarek, el butanero de Polsovia; gran parte del humor está basado, precisamente, en la eliminación de muchos elementos (artículos, preposiciones, pronombres personajes, conjunciones, etc.): “hombre tira pedo ascensor”, “hombre martillo en ojo todo el mundo descojona”, “paloma caga coche todo el mundo parte pecho”, etc. Es el “habla de monstruos eslava”, que hasta hace pocas décadas era desconocida en España.


- Zoz se vici zapizuje
- Nie zawicz

I. PELÍCULAS SOBRE LO ESLAVO, EL COMUNISMO Y LA GUERRA FRÍA (!943-1958)

Rusia, Hungría, Polonia y Checoslovaquia aparecen unidas en el grupo “Países de Europa del Este” que casi siempre hablan español nativo. Por lo general, las lenguas eslavas están poco presentes en el cine de la época, como puede verse también en los datos relativos aRusia, quizá debido al desconocimiento generalizado sobre ellas en nuestro país en aquella época

Otros actores se asentaron en España huyendo de la Segunda Guerra Mundial o después de ella. Dos de los que más larga carrera hicieron en el cine español habían luchado en los ejércitos de las potencias del Eje: Luis Induni y Gérard Tichy. Luis Induni, italiano, había participado en la Operación Roble, cuando un comando de paracaidistas alemanes liberó a Benito Mussolini de su encierro en un hotel en septiembre de 1943. Gérard Tichy fue oficial del ejército nazi, participó en la invasión de Polonia y en la lucha en el frente ruso; apresado en un campo de prisioneros de Francia, logró huir e instalarse en España341. Tanto Induni como Tichy dieron vida a muchísimos personajes extranjeros del cine español, aunque con mucha frecuencia sus voces eran dobladas. Un caso asimismo curioso es el de la actriz de origen checo Lida Baarová, amante de Joseph Goebbels, que terminó trabajando un tiempo en España342. Otros actores extranjeros llegados a España en esta época y que tuvieron rolíficas carreras en el cine español fueron el italiano Gustavo Re y el húngaro Barta Barri. Todos ellos son caras muy familiares en el cine español de las décadas de los 40 y de los 50 y dieron vida a bastantes de los personajes de nuestro corpus.

Misterio en la marisma (Claudio de la Torre, 1943)

José Luis, hijo del propietario de un coto andaluz que posee en las Marismas, vive aislado y obsesionado con una vieja crónica familiar, de la que sólo quedan el retrato de una señora y un collar.

Se traslada a Sevilla y durante una fiesta conoce a Vera, una condesa polaca, por la que se siente inmediatamente atraído. En el lugar, también conoce a otros invitados y, gracias a una serie de sucesos, descubrirá el por qué del trágico suceso acontecido en el pasado. Película en inglés -idioma original del audio-, estrenada en cine y/o televisión en el año 1943.

La protagonista, la condesa polaca Vera Lindorf (Conchota Montes) 4, no tiene el más mínimo rasgo lingüístico que la delate. Su condición de extranjera es verbalizada, por ejemplo cuando los invitados a una fiesta la ven bailar y hacen estos comentarios:

MUJER 1.- ¡Hay que ver el éxito de la polaca!
MUJER 2.- A mí no me gusta esa mujer.
HOMBRE.- A mí sí.
MUJER 2.- Parece una aventurera.
MUJER 1.- Esas extranjeras, en cuanto salen guapas, siempre acaba descubriéndose que no
tienen vergüenza.

El verdugo (Enrique Gómez, 1947)
Basada, como se indica en los títulos de crédito, en “un episodio histórico según Menéndez Pelayo, Honorato de Balzac y General Arteche” 5.

La película comienza en 1940 cuando un grupo de muchachas, que viaja hacia América huyendo de los nazis, hace una parada en España instalándose en la residencia de Fernando, marqués de Leganés. Influenciados por la situación que se está viviendo y por las conversaciones que se entrecruzan, Fernando cuenta la historia de unos antepasados suyos. En ese momento la acción se traslada a la época de la Guerra de la Independencia. Para no detenernos en la trama un tanto compleja, que está expuesta en el Catálogo del cine español (vol. F4, ficha 386) y en el libro Filmografía galega (p. 340-342), recuérdese solamente que durante la lucha contra los franceses llega al castillo del marqués de Leganés (antepasado del que está contando la historia) un grupo de invasores, que sucumbe a manos de los habitantes encabezados por el propio marqués. La represalia no tarda en llegar y el miembro más joven de la familia es obligado a actuar de verdugo de sus familiares. El joven conseguirá después volver a la lucha contra los franceses y por su brillante actuación será recompensado por el rey Fernando VII, que le concede el título nobiliario de “El Verdugo”. Cuando termina la narración y escenificación de la historia, ya de nuevo en el año 1940, una de las muchachas del grupo, española y descendiente del personaje heroico, decide quedarse en España.

Truhanes de honor (Eduardo García Maroto, 1950)
Dos hombres, César y Carlos, pelean una noche en el puerto. Suenan dos disparos y uno de ellos cae al agua. Carlos cree que lo ha matado, y para huir, se alista en la Legión, donde reencuentra a César, al que creía muerto. Durante los tres siguientes años se pasan el tiempo odiándose el uno al otro. Las argucias de César consiguen confinar a Carlos a un pelotón de castigo, cuyo sargento es asesinado una noche, sin encontrar un culpable.

Una de las últimas películas rodadas por García Maroto y cuya producción se hizo en régimen de cooperativa.

“Rodamos en Dar Riffien, en el campamento de la Legión y todo fueron facilidades. Sin embargo, cuando la presentamos a la censura, el general Millán Astray nos recibió en su despacho con un pistolón bien visible y quiso suspenderla. Nos dijo, muy indignado, que sus muchachos no eran truhanes, sino caballeros legionarios. Nos entregó una cuartilla con las reformas que debíamos hacer, entre ellas una fiesta en la que un legionario se disfrazaba de mujer. No sabemos cómo se solucionó aquello, pero el caso es que la película pudo estrenarse en el cine “Actualidades” y octuvo un apreciable éxito taquillero”. (Eduardo García Maroto. “Aventuras y desventuras del cine español”. Plaza y Janés, 1988).

Yo no soy la Mata Hari (Benito Perojo-Miguel Mihura, 1950) – obra maestra

Tras el fusilamiento de Mata-Hari, una de las principales espías del momento, el servicio secreto aprovecha para apresar a algunos de sus colaboradores. Para llegar a uno de los cabecillas, Richard, maestro en la ventrilogía y la caracterización, utilizan a su “novia”, una ingenua bailarina llamada Niní. La bailarina, molesta por haber sido utilizada por todos, decide imitar a la Mata-Hari, convertirse en la agente X25 y asistir a un baile celebrado por el gobernador en Polonia para desenmascarar a Richard y envenenarle. Lejos de su propósito Niní, engatusada por Richard terminará en Toledo, en casa de Don Cosme Fernández, en busca de los planos de un submarino ocultos tras unos lienzos que Richard le había regalado hacía tiempo.

Murió hace quince años (Rafael Gil, 1953) 6
Diego Acuña fue uno de los cinco mil niños llevados a Rusia durante la guerra civil española (1936-1939). Educado en el comunismo y preparado para actuar como agitador internacional, trabaja en Francia y en Italia a las órdenes de Goeritz, alto cargo del Partido. Un día le confían una delicada misión: colaborar en el asesinato de su padre, que representa un importante obstáculo para la actuación clandestina del comunismo. Para ello se traslada a España, fingiendo que lo hace por hastío de la doctrina soviética. Aparece una tal Irene, la amante fanática comunista polaca del protagonista.

Un film anticomunista.

Suspenso en comunismo (Eduardo Manzanos Brochero, 1956)

La legión del silencio (José María Forqué y José Antonio Nieves Conde, 1956)
Ambientada en Checoslovaquia, hay que estar muy atento a todas las señales verbales y escritas para ubicar la trama: se nombra Praga un par de veces y se dice que el pueblo en el que se desarrolla la acción está cerca de la frontera con Austria, pero aparecen carteles con palabras en húngaro (gyozelem, ‘ganar’) o con palabras inventadas (smrtzradcum), otras vagamente eslavas (kholkoz, ‘coljós’) y otras en checo (stanice, ‘estación’).

Los nombres de los personajes, por otro lado, remiten a diversos países centroeuropeos. Uno de los motivos por los que se adoptaban estas precauciones está relacionado con la proyección de las películas en el extranjero: en el mismo año, 1955, la película El canto del gallo, sobre la persecución de los católicos en Hungría, fue vetada en el Festival de Cine de Venecia el día anterior a su proyección porque podía resultar ofensiva para la dignidad nacional de Hungría, lo que provocó la retirada de España del festival.

La película está ambientada inequívocamente en Hungría: aunque los nombres de los protagonistas parecen alemanes, hay numerosos carteles en húngaro y se oyen un par de breves diálogos en húngaro, y aunque el público pudiera no identificar esta lengua, hay una pista clara en un fotograma que muestra un periódico llamado Hungaria.

A pesar de las protestas de las autoridades españolas alegando que no se decía el nombre de ningún país y que, además, Hungría no participaba en el festival, las presiones de Rusia, que sí lo hizo, determinaron que la película no fuera proyectada (ABC, 4 de septiembre de 1955).

Ferenc Puskas v. Ladislao Kubala

Bombas para la paz 1958

Sin uniforme – 1958
Estas obras están pobladas de malvados personajes rusos o prorrusos, crueles dirigentes comunistas y agentes secretos polacos, checos y húngaros, y católicos checos y húngaros bondadosos y perseguidos. Una vez cerrado este ciclo, la aparición de personajes de la Europa del Este es muy esporádica en el cine español hasta finales de los años 90.

II. LO ESLAVO Y LA INMIGRACIÓN TRAS LA CAIDA DEL MURO DE BERLÍN (1990-2017)

¡Ay, Carmela! (Carlos Saura, 1990)

El uso de estrategias de compensación: Un mecanismo de comprensión interna utilizado muy frecuentemente es el uso, por parte de los personajes, de las estrategias directas de compensación que son de uso común en la comunicación interlingüística: recurso a terceras lenguas, paráfrasis, uso de hiperónimos o de palabras de raíz común a las dos lenguas, invención de palabras, peticiones de ayuda, mímica y gesticulación, uso de ayudas visuales, etc.

Carmela y Paulino, dos cómicos que trabajan yendo de un pueblo a otro de España, son hechos prisioneros por soldados del ejército franquista; están encerrados en una escuela, junto con varios brigadistas, entre ellos un polaco, con el que Carmela conversa delante de un mapa del mundo:

SOLDADO.- Ty Hiszpańka, tak? A ja jestem z Polski. To jest mój kraj, Polska,
tu.
CARMELA.- Ah, Polonia.
SOLDADO.- Tak, tak, tak. Niedaleko Warszawy, Varsovia.
CARMELA.- ¿Tú, polaco?
SOLDADO.- Tak.
CARMELA.- Polonia muy lejos, muy lejos de aquí. Bang, ¿tiro?
SOLDADO.- Nie, nie, nie, działo, odłamek, bum.
CARMELA.- Ay, pobrecito, ¿y te duele mucho?
SOLDADO.- Działo, atakowaliśmy jedną pozycję no i wtedy bum.
PAULINO.- ¿Pero tú entiendes lo que dice?
SOLDADO.- Hombre, claro. Dice que es de aquí, de Polonia. Tu polaco, yo
española, de aquí.

Aprovechamiento de cognados (Polska-Polonia, polski-polaco), uso de elementos visuales (ambos utilizan el mapa), onomatopeyas (“bang”, dice Carmela, imitando un disparo, para preguntarle cómo se ha hecho la herida que tiene en la cabeza; “bum”, dice él para indicarle que no fue un tiro sino el proyectil de un cañón) y ademanes (ambos se señalan a sí mismos y al otro para indicar el tú y el yo; Carmela indica “muy lejos” con movimientos del brazo) son los recursos para lograr la intercomprensión

Hola, ¿estás sola? (Icíar Bollaín, 1995)

Este uso de un vago acento extranjero, imposible de adscribir a una determinada lengua, sigue siendo muy común hoy en día. 7

El acento indefinido resulta enormemente práctico: por un lado, puede mantener al personaje en una identidad solamente definida mediante su extranjería y no mediante su nacionalidad, y esto podía resultar especialmente interesante para evitar fricciones diplomáticas con otros países; por otro, permitía que más actores, tanto nacionales como extranjeros, pudieran representar toda clase de personajes extranjeros. Así, por ejemplo, el estadounidense Frank Latimore podía hacer de holandés y Paola Barbara de italiana o de belga. Este tipo de acento permitió también dotar de caracterización lingüística, sin disonancias, a personajes cuya L1 no era muy conocida en España, tales como el checo Jan Matiz o el polaco Lodiwick580, siguiendo la tradición de la representación del acento eslavo en el cine europeo occidental de la época.

Así, por ejemplo, el Hans de Yo (España, Rafa Cortés, 2007) es interpretado por Alex Brendemühl, actor de nacionalidad española pero hijo de padre alemán; cuando llega a Mallorca sabe aún poco español (entre un nivel A2 y un B1).

También Eliska, la pianista checa de A mi madre le gustan las mujeres (Inés París y Daniela Féjerman, 2001), tiene una interlengua muy creíble: bastante fluidez, alta capacidad de comprensión y errores localizados en puntos muy concretos (la diferencia entre ser y estar, los pronombres personales y el uso de artículos), algunos característicos de muchos eslavos cuando aprenden español y otros característicos de su nivel de dominio (B1).

Igual impresión de verosimilitud da el personaje secundario Nadia Vodionova, una ucraniana que pasa una entrevista para conseguir un puesto de visitador médico en la película Bienvenido a Farewell-Gutmann (España, Xavi Puebla, 2007); lleva ya unos años en España y su nivel es alto (entre B2 y C1); tiene errores típicos como “te ayuda a ganar la seguridad”, “nos hemos decidido venirnos a España”, “¿De qué serviría descubrir vacuna del SIDA si ningún médico la recetara?”, y al mismo tiempo, preparada como va a conciencia para la entrevista, tiene grandes aciertos en fórmulas aprendidas

Dice, por ejemplo, “Yo espero que vine para dar gracias por acompañar”, “Haces como tú gustas”, “Yo espero un ropa por lavar”, “Tú arreglas con él cuando él viene”, etc.

Papel interpretado por la actriz checa Eliska Sirová.

Algunas producciones características: “A mí también cuesta mucho”, “No es bien”, “Lo siento
mucho que Sofía sea triste”, “Te pongo un poco en tarrina y lo llevas contigo”, etc.

La intérprete es la actriz Marta Novotna, originaria de un país del Este de Europa, aunque no hemos podido averiguar de cuál. En diferentes búsquedas en foros de Internet unos le atribuyen la nacionalidad rusa y otros la checa. En todo caso, no hemos encontrado información fiable.

como tal: “los visitadores médicos llevan bienestar y salud a la gente”, “soy disciplinada y puntual, y me crezco ante las dificultades”.

Cómoda tradición basada en el desconocimiento generalizado de las lenguas del este de Europa que todavía persiste y que, al menos en el cine español, hace que los actores eslavos puedan representar a personajes eslavos de cualquier país: por ejemplo, el papel del polaco Radek de La mujer sin piano (2009) fue representado por el actor checo Jan Budar

una mujer rusa apodada “la Suiza” en Ispansi (2010) es encarnada por la actriz letona Olga Dinnikova

el actor polaco Jaroslaw Bielski, afincado desde hace tiempo en España, ha hecho frecuentemente papeles de personajes rusos (de periodista en Libertarias, Vicente Aranda, 1996; de futbolista en Siempre hay un camino a la derecha, José Luis García Sánchez, 1997; de astronauta en El gran marciano, Antonio Hernández, 2001, etc.

  1. El misterio de la Puerta del sol, Francisco Elías, 1929. Ya aparecen dos personajes norteamericanos hablando algunas palabras en su lengua. 17:30
  2. Rossholm 2006: 141-142
  3. Cómoda tradición basada en el desconocimiento generalizado de las lenguas del este de Europa que todavía persiste y que, al menos en el cine español, hace que los actores eslavos puedan representar a personajes eslavos de cualquier país: por ejemplo, el papel del polaco Radek de La mujer sin piano (2009) fue representado por el actor checo Jan Budar; una mujer rusa apodada “la Suiza” en Ispansi (2010) es encarnada por la actriz letona Olga Dinnikova; el actor polaco Jaroslaw Bielski, afincado desde hace tiempo en España, ha hecho frecuentemente papeles de personajes rusos (de periodista en Libertarias, Vicente Aranda, 1996; de futbolista en Siempre hay un camino a la derecha, José Luis García Sánchez, 1997; de astronauta en El gran marciano, Antonio Hernández, 2001, etc.
  4. Reparto: Lola Flores, Manuel de Juan, Agustín Laguilhoat, Juan Fernández, Gustavo A. Domínguez, Lolita Crespo, María Teresa Galiana, Luis de Arnedillo, Josefina de la Torre, Gabriel Algara, Fernando Fernández de Córdoba, Tony D’Algy y Conchita Montes.
  5. Asesor militar: Teniente Coronel Yagüe Laurel.- Producción: Olimpia Films.- Decorados: Enrique Alarcón.- Intérpretes: Margarita Andrey (Clara y Eugenia), Virgilio Teixeira (Víctor), Tomás Blanco (Fernando), Carlos Muñoz (Juan), Rafael Calvo (Marqués), Carlos Casaravilla (General Gaillard), Manuel Arbó (Alcalde)
  6. Reparto: Rafael Rivelles, Francisco Rabal, Lyla Rocco, Gerard Tichy, Carmen Rodríguez, Ricardo Calvo, Fernando Sancho, Maria Piazzai
  7. Cómoda tradición basada en el desconocimiento generalizado de las lenguas del este de Europa que todavía persiste y que, al menos en el cine español, hace que los actores eslavos puedan representar a personajes eslavos de cualquier país: por ejemplo, el papel del polaco Radek de La mujer sin piano (2009) fue representado por el actor checo Jan Budar; una mujer rusa apodada “la Suiza” en Ispansi (2010) es encarnada por la actriz letona Olga Dinnikova; el actor polaco Jaroslaw Bielski, afincado desde hace tiempo en España, ha hecho frecuentemente papeles de personajes rusos (de periodista en Libertarias, Vicente Aranda, 1996; de futbolista en Siempre hay un camino a la derecha, José Luis García Sánchez, 1997; de astronauta en El gran marciano, Antonio Hernández, 2001, etc.