Desconexión

Movimiento que abarca diversos grados, por el que hay individuos que desconectan de los dispositivos digitales, en mayor o menor grado, al estilo de los vegetarianos.

Salvo que uno cometa un suicidio tecnológico, cierre todo y se vaya a vivir a una cueva en el desierto, la desconexión total parece imposible. Para el sociólogo Urs Stäheli no se trata de ser un ludita extremo. Más bien, aún ve esperanzas detrás del esfuerzo de conseguir lo que llama "islas de no conectividad": volverse momentáneamente invisible, abrir espacios de esporádica desconexión y calma para, por fin, lograr conectarse con uno mismo.

Ley El Khomri (2016), reforma laboral que incluye el "droit à la déconnexion", o sea, el derecho a desconectarse fuera del horario de trabajo. Los trabajadores de compañías con más de 50 empleados no estarán obligados a chequear y responder mails al regresar a sus casas. "La frontera entre la vida profesional y personal se ha vuelto muy tenue", expresó la ministra de trabajo Myriam El Khomri. Dice el artículo 25:

"El desarrollo de las tecnologías de la información y la comunicación si está mal administrado o regulado puede tener un impacto en la salud de los trabajadores". Pero esta modificación no sólo es una medida para reducir el estrés. Se trata de un paso más hacia una declaración de la independencia tecnológica, ya impulsada por la promulgación del derecho al olvido en Internet.

"El 'me gusta' es el amén digital -dice en su libro Psicopolítica el coreano Byung-Chul Han. El smartphone no sólo es un eficiente aparato de vigilancia, sino también un confesionario móvil. Facebook es nuestra iglesia global. La hipercomunicación digital destruye el silencio que necesita el alma para reflexionar y para ser ella misma."

Un estudio global realizado por el Centro Internacional para Medios de Comunicación y Asuntos Públicos y la Academia de Salzburgo sobre Medios de Comunicación y Cambio Global expuso que la mayoría de los mil universitarios consultados en diez países considera que los celulares se han convertido literalmente en parte de sus cuerpos. "Por lo tanto, prescindir de ellos los hizo sentirse como si hubiesen perdido parte de sí mismos", advierte el documento del The World Unplugged Project.

El premiado documental Screenagers: Growing Up in the Digital Age, de Delaney Ruston, muestra la trastienda de la vida familiar en la que un niño promedio pasa 6 horas y media por día mirando pantallas. Retrata la ansiedad y adicción tecnológica, en este caso entre adolescentes

SCREENAGERS Growing up in the digital age—is it time for a reboot? (Trailer) from Scilla Andreen on Vimeo.

Este malestar impulsa movimientos de desintoxicación digital parcial, como el organizado por la ONG estadounidense Reboot. Desde 2010, miles de personas alrededor del mundo se comprometen con el "Sabbath Manifesto" (2010), esto es, apagar el celular y la computadora durante 24 horas y conectarnos con nuestros seres queridos, salir al aire libre y disfrutar del silencio. En sintonía con el llamado "slow movement" -slow food y slow living-, el Día de la Abstinencia Digital (o National Day of Unplugging) en 2017 ha caído el 3 de marzo. En la línea de los movimientos "slow", el Sabbath Manifesto se lanzó en 2010, de la mano de un grupo de artistas, cineastas, escritores y profesionales que promueven el Día de la Abstinencia Digital una vez por año. Entre sus principios están "Evitar la tecnología, "conectarse con los seres queridos", "nutrir la salud", "salir", "evitar el comercio", "encontrar el silencio". En la misma línea existe The Digital Detox Manifesto, cuyo lema es "desconectar para reconectar"."La tecnología es nuestra nueva droga".

Los organizadores de otro movimiento similar en su llamado The Digital Detox Manifesto, dice:

"Vivimos en un momento extraordinario en la historia humana. Estamos globalmente más conectados que nunca, pero la vida en la era digital está lejos de ser ideal. El impacto psicológico, social y cultural negativo es real. La presión cultural para chequear constantemente los mensajes y mantenernos al día con las noticias a menudo nos abruma y frustra sin dejarnos tiempo para respirar. Las cosas deben cambiar."

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