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Ramón Iglesia Parga, lector en Gotemburgo (1928-1930), o el fascismo español nació en Suecia

En-torno-al-casticismo-en-Italia-Curzio-MalaparteRamón Iglesia Parga (Santiago de Compostela, 1905 – Wisconsin, EEUU, 1948) era un joven filólogo gallego, educado en el Centro de Estudios Históricos, profesor para extranjeros en la Residencia de Estudiantes (1926), que estuvo de lector de español en la Handelshögskolan de Gotemburgo en 1928-1930.

En la Escuela de Comercio de la ciudad sueca conoció al lector de italiano, el fascista Ercole Reggio, discípulo de Giovanni Gentile, con el que mantuvo largas conversaciones sobre política. Reggio había publicado ya el breve texto «Fascismo e tradizione» (1927), en el que relaciona el movimiento fascista con la tradición cultural.

Estas conversaciones con Reggio están en la base de una carta que le envía a Ernesto Giménez Caballero en 1929, en la que le dice:

Estoy atravesando la crisis del lector, españolizándome y sintiéndome cada vez más desinteresado de lo que no es español. Está aquí de lector de italiano Ercole Reggio, discípulo de Giovanni Gentile, con no sé qué cargo en el Instituto que le invitó a usted a conferenciar en Roma. Me está saturando de fascismo de buena ley. ¿No puede La Gaceta literaria empujar en este movimiento de Sur contra Norte? Conviene llamar la atención de la gente hacia Italia. ¿Por qué no publicar en las ediciones de La Gaceta una traducción de Italia contra Europa, de Malaparte? Yo podría hacerla y ponerle un prólogo. También convendría poner en español algunos estudios cortos de G. Volpe, el historiador… En España estamos perdidos. No interesa la historia ni la política. Yo fui de los que dijeron no a una encuesta de usted sobre política, hace un año. Y hoy diría sí. No a lo presente, claro, sino a lo que vendrá si nosotros sembramos. ¿Cuándo tendremos nosotros una España contra Europa?

Giménez Caballero recoge inmediatamente las ideas de Iglesia Parga, y se pone manos a la obra. El objetivo: organizar el primer movimiento fascista español, es decir, españolizar el fascismo italiano.

La traducción de Malaparte se convirtió en un libro fundamental: En torno al casticismo de Italia (Madrid, Caro Raggio, 1929), que se abre con la respuesta de Gécé al lector de Gotemburgo, en forma de carta abierta: España Imperial: Carta a un compañero de la joven España:

Corrigiendo las últimas pruebas de este libro architaliano de Curzio Malaparte, me llega una carta desde Göteborg, desde Archiescandinavia. La carta es de un muchacho español como yo, embebido de tradición germanizante y occidental como yo, soldado como yo, lector universitario en una región nórdica de Europa como yo, y que se ha encontrado de pronto -en la vuelta fatal de nuestra generación- a Italia: como yo.

Igualmente, La Gaceta Literaria se pondría al servicio de la causa fascista (en vísperas de la República), y se crearía el movimiento La Conquista del Estado, liderado por Ramiro Ledesma Ramos, a cuyas Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista (JONS, 1931) Iglesia Parga se adhirió desde el Norte:

Formaba parte del Grupo con un entusiasmo infantil, que demostró en las calles distribuyendo el manifiesto político que precedió a la salida del periódico. Iglesias era un muchacho grandullón, muy exaltado, que a los pocos meses se hizo comunista y hasta, al parecer, atravesó un período de salud mental precaria en un sanatorio.

El el nr. 87 (1 agosto 1930, p. 13) de La Gaceta Literaria publica Ramón Iglesia Parga unas «Postales escandinavas», que cuelgo aquí en PDF.

Otra de sus colaboraciones consistió en una traducción de escritores escandinavos, como Pär Lagerqvist, del que era amigo.

Lo cierto es que, en uno de los típicos bandazos de la época, Parga se pasaría al Partido Comunista (por lo que Ledesma Ramos empezó a llamarlo «el camarada R.I.P.»). Acabó dando bandazos en el exilio, hasta que se suicidó en Wisconsin en 1948.

Suecia como modelo para la regeneración de España en Antonio de Zayas Beaumont (1907)

Zayas_1903Es bastante conocido que Antonio de Zayas-Fernández de Córdoba y Beaumont, duque de Amalfi (Madrid, 3 de septiembre de 1871 – Málaga, 1945), diplomático y poeta modernista casticista, pasó varios años en Suecia.

    Tengo bastante documentación inédita sobre su estancia en estas tierras, pero la publicaré en otro sitio [esta foto de la derecha es de 1903, cuando Zayas está en Estocolmo]

Antonio de Zayas ocupó dos veces cargos diplomáticos en Suecia. La primera vez, de diciembre de 1902 a julio de 1904. En la revista «Helios» se publican colaboraciones suyas fechadas en Estocolmo, como un texto sobre Góngora y Antonio Machado (Helios, 1, 159-161, f. 23 abril 1903). Se fue de la ciudad antes de que la Academia Sueca le concediera el Premio Nobel de Literatura a Echegaray en 1905, firmando la carta de protesta contra el homenaje al dramaturgo de marzo de 1905.

La segunda estancia en tierras suecas fue durante la Gran Guerra (1914-1918). Me interesa más esta segunda estancia, pero es mucho más conocida la primera.

Ensayosdecritica00zayauoft.djvuDe hecho, en las bibliotecas suecas se encuentran con relativa facilidad libros suyos del período 1902-1910: Joyeles bizantinos (1902), Retratos antiguos (1902), Paisajes (1903), Noches blancas (1905), Leyenda (1906), Ensayos de crítica histórica y literaria (1907), Reliquias (1910)…

Las dos obras más destacadas hasta ahora son su libro de poemas Noches blancas (1905), y el ensayo «Psicología y costumbres del pueblo escandinavo», incluído en Ensayos de crítica… (pp. 179-235).

En este texto destacan las siguientes líneas de fuerza:

  • Zayas considera que las características del pueblo sueco son independientes de su religión. Lamenta que Gustavo Vasa los hiciera luteranos, pero piensa que, si fueran católicos, actuarían igual. Por este motivo, las virtudes escandinavas pueden alcanzar un mayor grado de desarrollo en un pueblo católico como el español.
  • Le llama la atención el silencio y el pudor de los suecos, virtudes positivas que tienen que ver con el clima (el frío obliga a la disciplina para sobrevivir, mientras que el clima cálido favorece la pereza, ya que la supervivencia se da sin esfuerzo), y que fomentan «la perseverancia de la voluntad, más amiga de laborar sordamente que de levantar estrépito con la predicación de redenciones utópicas». Los suecos defienden sus tradiciones, al mismo tiempo que están abiertos a la innovación moderna.
  • Alaba el sistema educativo sueco, basado en una potente instrucción primaria, una doctrina moral sólida, y una educación superior escasa, pero focalizada en líneas de investigación eficaces, debido a la tenacidad en el esfuerzo.
  • La tesis central del ensayo se basa en la búsqueda de un modelo alternativo al francés para «el mejoramiento y regeneración de nuestra patria». Escandinavia puede representar ese modelo nuevo, menos decadente que «lo que nos viene de Francia», más centrado en el hacer que en el aparentar, más orientado al «bienestar material por que nosotros tan viva e irreflexivamente suspiramos».
  • Zayas resalta un gran contraste entre Suecia y España, que tiene relación con la falta de imaginación. La monotonía del paisaje sueco se corresponde con la monotonía de su alma, pero refuerza sus «hábitos de trabajo», su constancia, que es lo que le falta a España, donde la mayor imaginación se pierde por falta de perserverancia.
  • Los grandes defectos de Suecia son: el egoísmo y la hipocresía (propio de los pueblos luteranos), su tendencia (lógica, para defenderse del frío) al alcoholismo, y su relajación moral en las relaciones entre hombres y mujeres. Sus grandes virtudes: la tenacidad y la honestidad.

En definitiva, Zayas se sitúa con esta conferencia en la línea del regeneracionismo maurista, católico y conservador, alejado de Francia. El mejoramiento de España debe venir, en su opinión, de un casticismo basado en modelos más eficientes y limpios, que proyecta en Escandinavia, con la salvedad de sus costumbres sexuales.

La «periferia» (Norte-Sur) es lo que une lo español y lo escandinavo, en relación de contraste con un centro que estaría situado en París.

Esta operación intelectual es similar a la que sitúa, en el debate sobre modelos sociales y culturales alternativos al francés, a países «periféricos» como Bélgica. Zayas es uno de los eslabones que cierran la cadena sanitaria por el Norte, poniendo a Suecia como ejemplo para la europeización de España a principios del siglo XX, antes del estallido de la Gran Guerra:

El espíritu francés es antagónico del espíritu escandinavo; aquél es de percepción rápida, éste de asimilación tardía; el uno es frivolo, ágil, deslumbrante; el otro grave, rígido, sombrío; el francés ama las síntesis, es apto para las condensaciones superficiales; el sueco es devoto del análisis, idóneo para abismarse en alambicar los detalles.

Sigrid, desnuda y en el lecho conyugal (1982)

Sigrid, desnuda y en el lecho conyugal, pide más «lances amatorios» a un Capitán Trueno sumido en un estupor cómplice y refractario.

Ya hemos tratado de la relación de Sigrid y el Capitán Trueno (1956) que inicia la apertura del régimen de Franco a Europa en el campo del cómic. Esta imagen, sin embargo, sólo se publicó en mayo de 1982, en la enciclopédica Historia de los Comics de Toutain Editor.

Forma parte de una curiosa aventura de El Capitán Trueno -obra de Mora y Ambrós-, de componente testamentario, que de una manera metafórica narra la caída de la censura y la liberación del personaje en todas sus manifestaciones.

El Capitán Trueno y Sigrid en la tierra de Thule

«Allá surge Sigurd que al Cid se aúna» (Rubén Darío)

Sigrid y Trueno, una relación que comienza con conflicto.

Sigrid cree que es las hija del pirata vikingo Ragnar, pero pronto sabrá que, en realidad es hija de Thorwald, el rey de Thule. Trueno escoge una extranjera de armas tomar, se decía que fue el primer español que se ligó a una sueca, para colmo una pagana adoradora de Odín.

Finalmente, todo se arregla y Trueno se pone tierno. Su amor no se consumaría, publicamente, hasta «El adivino de los ojos muertos».

Sigrid es una evidente trasposición de las turistas suecas que empezaban a invadir las playas españolas.

Y los vikingos en Benidorm.