El Colegio Sueco de Vacaciones (Torremolinos, 1954) o cómo nace el mito de las suecas

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Este post está dedicado a Alfredo Landa (1933-2013), in memoriam

Todo nace aquí. En esta foto del ABC (julio 1954) podemos ver a siete señoritas suecas en clase de español. El profesor aparece descamisado por el agobiante calor, delante de una pizarra en la que puede leerse: "El periódico es pequeño".

Esta foto me parece un documento excepcional, especialmente por la mirada entre el profesor español y la estudiante sueca. En esa mirada de 1954 hay dos mundos que se miran (se observan, se descubren) por primera vez después de mucho tiempo, y que empiezan una historia que será apasionante durante lustros. "El periódico (el mundo) es pequeño"

Como ha recordado Agustín Rivera en un artículo reciente:

La eclosión de las suecas coincidió con el Colegio Sueco de Vacaciones en España. Fue inaugurado en junio de 1954 en Torremolinos (ese año nevó en toda la provincia malagueña) y era exclusivamente femenino.

Estaba ubicado en Playamar (la zona que comprende desde el antiguo hotel Pontinental a la avenida del Lido, pasando las magníficas torres diseñadas por el prestigio arquitecto Antonio Lamela, todas con vistas al mar y de materiales de exquisita calidad).

Tengo pocas noticias sobre el desarrollo del Colegio Sueco de Vacaciones de Torremolinos (inaugurado el 15 de julio de 1954; las estudiantes venían en oleadas cada 15 días, entre julio y septiembre), pero está claro que tuvo una importancia capital en el nacimiento del “mito de las suecas” como icono de la mujer moderna.

La presencia sueca en la zona viene del impulso de los hermanos Bolín Bidwell, que fundan en 1942 el Hotel La Roca, de 28 habitaciones, pensando sobre todo en ingleses de Gibraltar. De hecho, el buque sueco “Saga” hizo el primer viaje de turismo de la posguerra, al atracar en el puerto de Málaga el 12 de noviembre de 1946, con más de doscientos turistas de varias nacionalidades. Los visitantes fueron recibidos en el Consulado de Suecia, y el director general de turismo, Luis Antonio Bolín, organizó una excursión en autobús por Andalucía, visitando Granada, Córdoba, Sevilla, Jérez y Cádiz, y a su regreso a Málaga volvieron a embarcar en el “Saga”.

Sin embargo, a partir de 1960 es cuando los turistas suecos empiezan a invadir en serio la Costa del Sol, buscando una alternativa a las playas de Agadir (Marruecos), que habían sufrido un terremoto. El terremoto de Agadir marca el punto definitivo de eclosión del mito de las suecas.

    Me consta que, si alguien sabe sobre el Colegio Sueco de Vacaciones es Antonio C. Blanco Cabrera. Esperemos que algún día nos ilumine más sobre este tema.

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