Suecia como modelo para la regeneración de España en Antonio de Zayas Beaumont (1907)

Zayas_1903Es bastante conocido que Antonio de Zayas-Fernández de Córdoba y Beaumont, duque de Amalfi (Madrid, 3 de septiembre de 1871 – Málaga, 1945), diplomático y poeta modernista casticista, pasó varios años en Suecia.

    Tengo bastante documentación inédita sobre su estancia en estas tierras, pero la publicaré en otro sitio [esta foto de la derecha es de 1903, cuando Zayas está en Estocolmo]

Antonio de Zayas ocupó dos veces cargos diplomáticos en Suecia. La primera vez, de diciembre de 1902 a julio de 1904. En la revista «Helios» se publican colaboraciones suyas fechadas en Estocolmo, como un texto sobre Góngora y Antonio Machado (Helios, 1, 159-161, f. 23 abril 1903). Se fue de la ciudad antes de que la Academia Sueca le concediera el Premio Nobel de Literatura a Echegaray en 1905, firmando la carta de protesta contra el homenaje al dramaturgo de marzo de 1905.

La segunda estancia en tierras suecas fue durante la Gran Guerra (1914-1918). Me interesa más esta segunda estancia, pero es mucho más conocida la primera.

Ensayosdecritica00zayauoft.djvuDe hecho, en las bibliotecas suecas se encuentran con relativa facilidad libros suyos del período 1902-1910: Joyeles bizantinos (1902), Retratos antiguos (1902), Paisajes (1903), Noches blancas (1905), Leyenda (1906), Ensayos de crítica histórica y literaria (1907), Reliquias (1910)…

Las dos obras más destacadas hasta ahora son su libro de poemas Noches blancas (1905), y el ensayo «Psicología y costumbres del pueblo escandinavo», incluído en Ensayos de crítica… (pp. 179-235).

En este texto destacan las siguientes líneas de fuerza:

  • Zayas considera que las características del pueblo sueco son independientes de su religión. Lamenta que Gustavo Vasa los hiciera luteranos, pero piensa que, si fueran católicos, actuarían igual. Por este motivo, las virtudes escandinavas pueden alcanzar un mayor grado de desarrollo en un pueblo católico como el español.
  • Le llama la atención el silencio y el pudor de los suecos, virtudes positivas que tienen que ver con el clima (el frío obliga a la disciplina para sobrevivir, mientras que el clima cálido favorece la pereza, ya que la supervivencia se da sin esfuerzo), y que fomentan «la perseverancia de la voluntad, más amiga de laborar sordamente que de levantar estrépito con la predicación de redenciones utópicas». Los suecos defienden sus tradiciones, al mismo tiempo que están abiertos a la innovación moderna.
  • Alaba el sistema educativo sueco, basado en una potente instrucción primaria, una doctrina moral sólida, y una educación superior escasa, pero focalizada en líneas de investigación eficaces, debido a la tenacidad en el esfuerzo.
  • La tesis central del ensayo se basa en la búsqueda de un modelo alternativo al francés para «el mejoramiento y regeneración de nuestra patria». Escandinavia puede representar ese modelo nuevo, menos decadente que «lo que nos viene de Francia», más centrado en el hacer que en el aparentar, más orientado al «bienestar material por que nosotros tan viva e irreflexivamente suspiramos».
  • Zayas resalta un gran contraste entre Suecia y España, que tiene relación con la falta de imaginación. La monotonía del paisaje sueco se corresponde con la monotonía de su alma, pero refuerza sus «hábitos de trabajo», su constancia, que es lo que le falta a España, donde la mayor imaginación se pierde por falta de perserverancia.
  • Los grandes defectos de Suecia son: el egoísmo y la hipocresía (propio de los pueblos luteranos), su tendencia (lógica, para defenderse del frío) al alcoholismo, y su relajación moral en las relaciones entre hombres y mujeres. Sus grandes virtudes: la tenacidad y la honestidad.

En definitiva, Zayas se sitúa con esta conferencia en la línea del regeneracionismo maurista, católico y conservador, alejado de Francia. El mejoramiento de España debe venir, en su opinión, de un casticismo basado en modelos más eficientes y limpios, que proyecta en Escandinavia, con la salvedad de sus costumbres sexuales.

La «periferia» (Norte-Sur) es lo que une lo español y lo escandinavo, en relación de contraste con un centro que estaría situado en París.

Esta operación intelectual es similar a la que sitúa, en el debate sobre modelos sociales y culturales alternativos al francés, a países «periféricos» como Bélgica. Zayas es uno de los eslabones que cierran la cadena sanitaria por el Norte, poniendo a Suecia como ejemplo para la europeización de España a principios del siglo XX, antes del estallido de la Gran Guerra:

El espíritu francés es antagónico del espíritu escandinavo; aquél es de percepción rápida, éste de asimilación tardía; el uno es frivolo, ágil, deslumbrante; el otro grave, rígido, sombrío; el francés ama las síntesis, es apto para las condensaciones superficiales; el sueco es devoto del análisis, idóneo para abismarse en alambicar los detalles.

2 comentarios en “Suecia como modelo para la regeneración de España en Antonio de Zayas Beaumont (1907)

  1. Emilio Quintana Autor

    La visión de Zayas es interesantísima. Está en el sitio justo en el momento justo. La época de la Gran Guerra es menos conocida. Espero documentarla pronto.

    En el fondo, esa visión casticista de España es la que sustituye a la visión romántica a lo Merimée en Escandinavia en todo el primer tercio del siglo XX, hasta la República. Con la Guerra Civil se crea una nueva mitología bifurcada, que en parte conecta de nuevo con el romanticismo francés (republicanos) o sigue con el casticismo (nacionalistas). A partir del boom turístico de 1959 la Historia da una nueva vuelta de tuerca.

    Así se ve, por ejemplo, en los manuales y gramáticas de español de la época; la del noruego Grondvol es paradigmática. Y eso justifica los premios Nobel de Literatura a Echegaray o Benavente, o las candidaturas de Blasco o Concha Espina.

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