Las suecas entre José Luis López Vázquez y Miguel d´Ors

Memoria de las suecas
(1984)
Poema de Miguel d´Ors

Al reclamo del Plan de Desarrollo
bajaron de sus hielos al oro soñoliento
de nuestras playas.
Se desparramaron
por las sombrillas, los apartamentos,
las noches rutilantes de la costa.

Entraron en bikini, horizontales,
en la mitología de nuestras represiones.

(Eran vulgares, como todo el mundo.
Tratándolas un poco, buenas chicas, supongo.
En realidad toda su magia era
un pigmento amarillo en el cabello,
una particular proclividad
a exponer la epidermis a la acción
de los rayos solares, y llamarse Birgit
o Ulrika en un país enlutado y reseco
de Dolores y Angustias).

Siempre estaban muy lejos; sólo hablábamos
por señas con alguna en algún sueño;

pero cuando setiembre nos las desvanecía
empezaba lo bueno:
el mito nacional de Don Juan regresaba
al banco o la oficina
un poco más enhiesto y bronceado
(dentro de lo que cabe)
y contaba qué gestas erótico-imperiales
a López y García,
y todo era posible
gracias a aquellas aves de verano
que nunca comprender cuánto contribuyeron
a la supervivencia
de las hondas esencias de la Raza.

Bonus Miradas: Manolo en la playa, visto desde España y desde Suecia:

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